La Red de Universidades Patagónicas (RUPA) expresó su profunda preocupación y su absoluto rechazo a cualquier intento de regresividad del régimen de Zona Fría, al que definieron como una política pública esencial para millones de argentinos y argentinas que habitan la Patagonia y otras regiones de bajas temperaturas del país. A través de un documento, las autoridades de las casas de altos estudios argumentaron que no constituye un privilegio, sino un mecanismo de compensación mínima frente a las desigualdades estructurales que implica vivir en territorios atravesados por condiciones climáticas extremas, grandes distancias y mayores costos de vida.
En el escrito advirtieron que alterar este régimen en pleno invierno significa trasladar nuevamente el peso de la crisis sobre los sectores medios y populares, afectando de manera directa las condiciones materiales de vida de sus comunidades. Sostuvieron que la Patagonia no puede ser pensada desde la lógica centralista que desconoce las particularidades territoriales, climáticas y sociales de la región, remarcando que la calefacción no es un lujo ni un consumo suntuario, sino una necesidad básica vinculada a la salud, la vida cotidiana y la dignidad humana.
Esta situación impacta además de manera directa sobre las universidades nacionales de la región, las cuales ya atraviesan una situación crítica producto del desfinanciamiento sostenido del sistema universitario y científico. Según explicaron, a la falta de actualización presupuestaria, al incumplimiento por parte del Gobierno Nacional de la Ley de Financiamiento Universitario y a la pérdida permanente del poder adquisitivo de salarios docentes y no-docentes, se suma ahora un incremento potencial de costos energéticos que vuelve aún más difícil sostener el funcionamiento institucional.
Finalmente, destacaron el rol estratégico que cumplen en el territorio al formar profesionales, producir conocimiento científico, sostener redes culturales y sociales, y garantizar oportunidades educativas en áreas históricamente postergadas. Por este motivo, solicitaron a los representantes en el Congreso de la Nación que revean cualquier decisión orientada a modificar el régimen de Zona Fría, entendiendo que gobernar un país federal implica reconocer las profundas asimetrías territoriales existentes en la Argentina, concluyendo que defender la Zona Fría es defender el derecho de la población a vivir dignamente en la Patagonia.
EBW