Este lunes 11 de mayo se celebra un hito fundamental para la conservación en Argentina: el 89° aniversario de la creación de cinco áreas protegidas que son verdaderos emblemas de nuestro patrimonio natural. Establecidos en 1937, estos parques no solo resguardan ecosistemas únicos en el mundo, sino que también conforman la identidad y el motor turístico de la región.
A continuación, un recorrido detallado por la historia y la importancia de cada uno de estos gigantes de la naturaleza:
Parque Nacional Los Alerces (Chubut)
Ubicado en las cercanías de nuestra ciudad, este parque es el custodio del Alerce o Lahuan, una de las especies de árboles más longevas de la Tierra, con ejemplares que superan los 2.600 años de edad. Su valor es tan excepcional que fue declarado Sitio de Patrimonio Mundial por la UNESCO. Protege un sistema de lagos interconectados y una de las últimas porciones de la Selva Valdiviana en territorio argentino.
Parque Nacional Lago Puelo (Chubut)
Aunque es el área protegida más pequeña de este grupo, su importancia es estratégica. Gracias a su baja altura sobre el nivel del mar y su conexión con el Pacífico, posee un microclima particular que permite el desarrollo de especies vegetales que no se encuentran en otros puntos de la cordillera argentina. Es un refugio crítico para especies en peligro como el huemul y el pudú.
Parque Nacional Lanín (Neuquén)
Este parque es reconocido por el imponente volcán Lanín, cuya silueta domina el paisaje. Su principal misión es la protección de los bosques de araucarias o pehuenes, un árbol milenario sagrado para las comunidades locales. Además, resguarda las nacientes de importantes cuencas hídricas que abastecen a gran parte de la Patagonia norte.
Parque Nacional Los Glaciares (Santa Cruz)
Es el parque más extenso del país y hogar de los campos de hielo continentales. Su mayor emblema es el Glaciar Perito Moreno, famoso mundialmente por su accesibilidad y sus espectaculares procesos de ruptura. Este parque protege una muestra representativa de los hielos milenarios y el bosque andino patagónico, siendo un sitio clave para el estudio del cambio climático global.
Parque Nacional Perito Moreno (Santa Cruz)
A diferencia de su vecino más famoso, este parque se destaca por su carácter agreste y su soledad, conservando una belleza casi virgen. Es un punto de transición perfecto entre la estepa patagónica y el bosque, albergando una rica fauna autóctona y importantes yacimientos arqueológicos que testimonian la presencia humana en la zona desde hace miles de años.
Estos 89 años de historia refuerzan el compromiso de seguir protegiendo estos tesoros naturales, garantizando que su biodiversidad y sus paisajes sigan siendo el legado de las futuras generaciones.