El oficialismo reunió 129 diputados y consiguió el quórum para habilitar la sesión en la Cámara baja, con el acompañamiento de bloques aliados como el PRO, la UCR y otros espacios provinciales. Finalmente, la reforma fue aprobada con 137 votos a favor y 111 en contra, pasada la una de la madrugada.
El trámite resultó más sencillo de lo esperado para el oficialismo, al punto que varios legisladores de La Libertad Avanza desistieron de exponer ante la certeza de contar con los votos necesarios. Esa confianza quedó reflejada también con la presencia de Karina Milei en el recinto durante el tramo final del debate.
En el inicio, la oposición intentó sin éxito introducir distintos apartamientos del reglamento, mientras que luego el debate giró en torno a la modificación de la norma. Desde el oficialismo defendieron el proyecto al sostener que permite combinar desarrollo económico y cuidado ambiental.
Del otro lado, las críticas fueron contundentes: sectores opositores calificaron la reforma como regresiva, cuestionaron la influencia de la minería y defendieron la ley original sancionada en 2010.
Con un cierre sin sobresaltos, el oficialismo y sus aliados lograron imponer su mayoría y sancionar la reforma.
R.G.