La máxima instancia judicial de la provincia dio a conocer el fallo que confirma la responsabilidad de Vargas Nehuén en el crimen de Ana Calfin.
Los magistrados analizaron los planteos de la defensa pero determinaron que la sentencia dictada originalmente contaba con los fundamentos necesarios para sostener la pena máxima prevista en el Código Penal. El hecho que motivó la condena ocurrió en la zona de chacras de Esquel, donde la víctima fue agredida y posteriormente falleció debido a las quemaduras sufridas.
Durante el proceso, el tribunal revisó las pruebas que vinculaban directamente al imputado con el ataque. Los jueces consideraron que el contexto de violencia de género quedó debidamente acreditado a través de los testimonios y los peritajes científicos presentados por el Ministerio Público Fiscal.
La resolución de los ministros del Superior Tribunal cierra la etapa de revisiones ordinarias, dejando firme la calificación de homicidio agravado por el vínculo y por haber sido cometido contra una mujer mediando violencia de género.
La fiscalía sostuvo a lo largo de las audiencias que la agresión fue el desenlace de una relación marcada por el maltrato. Por su parte, la resolución judicial destacó que la sentencia de primera instancia no presentaba arbitrariedades ni errores en la valoración de los elementos de convicción. Con este paso administrativo, el condenado deberá cumplir la totalidad de la pena impuesta por el tribunal de juicio de Esquel.
E.B.W.