Pasan las horas y se van conociendo más detalles respecto a los involucrados en la terrible muerte de Ángel ocurrida en Comodoro Rivadavia. Uno de los apuntados es su padrastro, Maicol González quien fue detenido el domingo junto a la madre del menor, Mariela Altamirano, tras confirmarse que el pequeño murió a causa de graves traumatismos recibidos el fin de semana del 4 y 5 de abril. Al menos es lo que hasta ahora se conoció tras la autopsia realizada ayer lunes.
Lo que agrava aún más el caso es que González no solo residió en Ushuaia, específicamente en el barrio Raíces 4, sino que además tendría hijos en la ciudad, lo que encendió la preocupación en distintos sectores de la comunidad.
La detención de la pareja fue impulsada por el abogado querellante, Roberto Castillo, quien representa al padre del niño, Luis López, y calificó el hecho como un “presunto asesinato”, apuntando a un contexto de violencia sostenida.
De acuerdo a la investigación, el menor habría sido víctima de reiterados episodios de agresión. Testimonios incorporados a la causa mencionan gritos, situaciones de maltrato y posibles intentos de encubrimiento por parte de los adultos responsables.
En la capital fueguina, el nombre de González no sería desconocido. Según trascendió, en 2019 fue denunciado por vecinos por ataques reiterados de perros pitbull que estaban bajo su cuidado, los cuales provocaron la muerte de otros animales.
También se lo vinculó en ese momento a posibles irregularidades en la tenencia de los animales e incluso a un presunto criadero clandestino, lo que derivó en actuaciones judiciales. Todo esto será también motivos de investigación según confirmaron fuentes de la justicia.
Estos antecedentes, sumados al vínculo actual con un caso de extrema violencia, generan inquietud en la comunidad fueguina, especialmente por la presencia de hijos del imputado en la ciudad.