El procurador Ismael Cerda presentó los cargos contra un hombre y una mujer acusados de diseñar un plan estructurado para ganarse la confianza de los damnificados y apoderarse de sus bienes sin realizar los pagos correspondientes. Según detalló el representante del Ministerio Público Fiscal, los imputados no protagonizaron simples transacciones fallidas, sino que utilizaron maniobras complejas como la entrega de vehículos de menor valor obtenidos en estafas previas para evitar que las víctimas sospecharan de la operación.
La investigación reveló que los acusados incluso realizaban señas por gastos administrativos en concesionarias oficiales de Buenos Aires para que, ante cualquier consulta, las víctimas recibieran una confirmación de que el trámite existía. Cerda explicó que el engaño incluía el uso sistemático de pagarés que nunca se cancelaban y formularios 08 firmados, otorgando una fachada de legalidad a lo que terminaba en un impago absoluto. Una vez obtenidos los rodados, los sospechosos los transferían con rapidez a personas de su entorno o los ocultaban para impedir su recuperación.
Durante la audiencia, la defensa técnica de la pareja solicitó la libertad inmediata bajo el argumento de que se trataba de un incumplimiento de contrato que debía resolverse en el fuero civil. Sin embargo, el juez de la causa coincidió con los riesgos procesales planteados por la parte acusadora. El magistrado destacó que existe un claro peligro de fuga, ya que los imputados fueron detenidos en Puerto Deseado y no pudieron acreditar un domicilio real en la zona de Esquel.
Otro de los puntos determinantes para la medida de coerción fue el peligro de entorpecimiento, dado que todavía existen bienes y dinero en efectivo que no han sido localizados por las autoridades. Se dictó la prisión preventiva por 90 días y se ordenó el traslado de los imputados desde Santa Cruz hacia la provincia del Chubut para continuar con el proceso legal, indicó la resolución judicial. El magistrado validó la postura de la Fiscalía al señalar que las acciones en las concesionarias eran parte de una maniobra compleja para sostener el engaño y no actos de buena fe. La causa permanecerá abierta mientras se intenta dar con el paradero de camionetas y documentación que aún restan recuperar.
E.B.W.