El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a lanzar una advertencia al gobierno de Irán y exigió la reapertura inmediata del estrecho de Ormuz, una zona clave para el comercio internacional de petróleo.
El mandatario sostuvo que, si no se cumple con su reclamo, podría ordenar ataques contra infraestructuras energéticas iraníes. Incluso, elevó el tono al afirmar que las consecuencias podrían ser “totales” si no hay una respuesta favorable.
En declaraciones a un medio israelí, Trump defendió su postura y aseguró que las medidas que evalúa tendrán un impacto “muy positivo”, al tiempo que cuestionó duramente a Irán por su comportamiento en las últimas décadas.
También apuntó contra la OTAN por su escasa participación frente a la crisis, calificando la situación como “una vergüenza”.
La tensión en la región crece desde fines de febrero, cuando se intensificó el conflicto. Actualmente, el tránsito por el estrecho es mínimo, lo que generó un fuerte impacto en el mercado energético, con subas en el precio del petróleo.
Desde Irán, en tanto, advirtieron que podrían cerrar completamente el paso marítimo si Estados Unidos avanza con ataques, y condicionaron cualquier normalización a la reconstrucción de sus instalaciones.
R.G.