Este 23 de marzo se cumplen 23 años del histórico plebiscito en Esquel, donde el 81,4% de los votantes rechazó el desarrollo de un proyecto de explotación de oro con uso de cianuro en las cercanías de la ciudad y del Parque Nacional Los Alerces.
El proceso comenzó en 2002, cuando vecinos de la ciudad tomaron conocimiento de la iniciativa minera impulsada por una empresa. A partir de entonces, se organizaron en asambleas abiertas que reunieron a profesionales, docentes, estudiantes de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, trabajadores y familias, quienes comenzaron a informarse y debatir sobre los posibles impactos ambientales y sociales del proyecto.
Tras meses de movilización, el Honorable Concejo Deliberante convocó a la consulta popular del 23 de marzo de 2003. Aunque no era vinculante, el resultado fue contundente y marcó un antes y un después: una amplia mayoría de la población se pronunció en contra de la megaminería.
Como consecuencia, se sancionó la Ordenanza 33/2003, que declaró a Esquel como municipio no tóxico y ambientalmente sustentable.
A más de dos décadas, aquella votación sigue siendo un símbolo de participación ciudadana y defensa del ambiente.
R.G.