El naufragio del buque pesquero Rigel ocurrió el 9 de junio de 2018, tres días después de zarpar, y se cobró la vida de nueve tripulantes. Solo apareció el cuerpo del capitán, Salvador Taliercio, mientras que los restos de Nahuel Navarrete Godoy, Jonatan Amadeo, Rodrigo Sanita, Cristian Osorio, Fabián Rodríguez, Rodrigo Blanco, Daniel Rodríguez y Luciano Mieres nunca fueron encontrados.
El casco del fresquero de altura que participaba de la temporada de langostino de aguas nacionales fue hallado el 1 de julio de 2018 por el barco del INIDEP Víctor Angelescu a 93 metros de profundidad, a la altura de Punta Tombo, frente a las costas de Chubut.
Por razones de jurisdicción, la causa se tramitó en el Juzgado Federal de Rawson, a cargo del juez Gustavo Lleral, quien en marzo de 2025 dispuso que el expediente pase al archivo al considerar que no había nuevos elementos para avanzar.
La medida fue apelada por los familiares de las víctimas. Sobre el filo de la semana pasada, la Cámara Federal de Apelaciones de Comodoro Rivadavia confirmó la decisión de Lleral. El fallo se dictó pocos días después que también se resolviera archivar el caso del hundimiento del barco Repunte, siniestro ocurrido en 2017.
“El fiscal es deplorable”
Guillermina Godoy, madre de Nahuel Navarrete Godoy, una de las incansables luchadoras que sigue reclamando justicia, contó con desazón y dolor como recibieron este fallo judicial. Apelarán a la Corte Suprema de Justicia y eventualmente recurrirán a la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
“Es increíble esta decisión de la justicia con todas las pruebas existentes. Y no es que no confío en la justicia, no confío en quienes la imparten. El fiscal Gélvez es deplorable su actitud y conducta. El juez nos atiende, nos escucha, pero nunca hizo nada por esclarecer el caso”, cuestionó con vehemencia.
La sensación que reina entre los familiares de las víctimas del hundimiento del Rigel “es de mucha desazón, impotencia, bronca contenida. Seguimos luchando siempre los que estamos en la foto, con lo que más hablo es con Rosa Costa por Luciano Mieres, Hugo y Estela Amadeo por Jonathan. Está un poco disuelto el grupo porque cada uno sigue con sus vidas”, señala al dar cuenta que ese paso del tiempo y la falta de respuestas de la justicia hace que muchos familiares opten por involucrarse menos.
Tiempo que pasa, verdad que huye
“Nunca llamaron a indagatoria a los prefectos. Nadie se hizo responsable por la salida del barco del puerto del Mar del Plata. No hay registros de que haya salido el barco con autorización de alguien y el juez no indagó a los prefectos”, reprochó sobre la actuación del Juzgado Federal de Rawson.
“Presenté las comunicaciones que Nahuel me mandó desde arriba del barco diciéndome que se rompió y Prefectura nunca subió a inspeccionar antes que zarpara. No quedó registro de quién hizo la reparación. Todos esos elementos los aportamos con testigos con audios certificados ante escribano y a pesar de todo se archivó la causa”, describió Guillermina Godoy al hacer un repaso de todos estos casi ocho años de lucha para conocer la verdad.
“Mi hijo nunca va a volver”
El inconmensurable dolor de una madre que perdió a su hijo, es también hoy un ejemplo de lucha; Guillermina afirma que a pesar del fallo adverso continuará manteniendo viva la memoria de los tripulantes del Rigel. Sostiene que se debe seguir visibilizando lo ocurrido y que no quede en el olvido. “Yo ya perdí, ni hijo nunca va a volver, pero sigo luchando para que esto no vuelva a suceder”, dice con la voz entrecortada, sin poder ocultar el profundo dolor que significa no encontrar justicia.
En menos de un mes han ocurrido situaciones que los familiares de víctimas de hundimientos les vuelve a asestar duros golpes. El 25 de febrero naufragó el barco pesquero Heleno A en el golfo San Matías con la desaparición de un tripulante. A la semana siguiente, la Cámara Federal de Comodoro Rivadavia rechazó volver a investigar el caso del Repunte. Y, una semana más tarde, el mismo tribunal ratificó el archivo de la causa del hundimiento del Rigel.
“Lo vivimos con mucho dolor. Son días muy difíciles. Hoy trato de ser herramienta de ayuda, en el caso del Heleno A, me comuniqué con la esposa del maquinista desaparecido. La Prefectura no le avisó en el momento del hundimiento, se enteró por terceros, y me hizo acordar a lo mismo que me tocó pasar con Nahuel”, rememora al ver como se repiten circunstancias similares.
Mensaje a los marineros
A casi ocho años de la tragedia, Guillermina anticipa que seguirá bregando por la reapertura de la causa, y también hace un llamado a la reflexión por la pasividad de los sindicatos marítimos y el poco interés demostrado en los sucesivos episodios. Además, les dice a los marineros en actividad y a futuros tripulantes “que hagan valer sus derechos”. “Los gremios han dejado mucho que desear en cada una de estas tragedias”, afirma con seguridad.
“Hay una total falta de empatía de los sindicatos, pero también hay falta de compañerismo entre los propios marineros. Los respeto, los amo, sé lo que sufren, pero si ellos no se unen para reclamar las máximas medidas de seguridad en los barcos a los que se suben, ¿quién lo va a hacer? Haciendo silencio y callando esto no se va a terminar”, reflexionó.
Fuente: Revista Puertos