La Cámara de Diputados de la Nación inició un cronograma acelerado para avanzar en la reforma del Régimen Penal Juvenil. Tras una reunión clave entre las autoridades del cuerpo y los jefes de bloque, el Poder Ejecutivo manifestó su intención de obtener un dictamen de mayoría el próximo miércoles 11 de febrero. El objetivo final es llevar el proyecto al recinto apenas un día después para lograr la media sanción antes del cierre de la semana entrante.
El eje central de la iniciativa es el establecimiento de los 14 años como el nuevo piso de punibilidad. Este número surge de un consenso previo con bloques aliados como el PRO y la UCR. Asimismo, se fijará una pena máxima de 15 años de prisión efectiva para delitos de extrema gravedad, tales como homicidios o secuestros, mientras que para infracciones menores se priorizarán medidas alternativas como tareas comunitarias o dispositivos de monitoreo electrónico.
Uno de los puntos determinantes de esta nueva etapa es el compromiso del Gobierno nacional para costear el impacto fiscal de la norma. Atendiendo al reclamo de los gobernadores provinciales, el proyecto incorporará un apartado que permite convenios de financiamiento para que los distritos puedan solventar la diferencia de costos entre el sistema vigente y el nuevo régimen especializado. Este nuevo esquema contempla además la creación de centros de detención exclusivos para menores, donde se garantice la educación y el tratamiento médico de los jóvenes condenados.
E.B.W.