En la tranquila localidad de General Madariaga, provincia de Buenos Aires, un episodio insólito captó la atención de los residentes esta semana. Un comerciante local de 70 años, identificado como Oscar Lucero, fue víctima de un violento ataque por parte de su expareja, evento que tuvo como escenario la vía pública y que no dejó indiferente a nadie.
El incidente, ha sido clasificado por los testigos y las autoridades locales como un "arranque de furia". Ana Rosmeri Peñalo, una mujer de 46 años, oriunda de República Dominicana, en un estado de evidente alteración emocional, utilizó un martillo como arma para arremeter contra el vehículo de Lucero. Bajo la mirada atónita de algunos peatones y vecinos del lugar, Peñalo destrozó partes significativas de la camioneta, concentrando sus golpes en el parabrisas que terminó destruido.
Las cámaras de los teléfonos móviles de los transeúntes inmortalizaron el momento, y esos videos no tardaron en aparecer en las redes sociales, generando una oleada de comentarios y reacciones sobre lo que estaba aconteciendo en las calles de General Madariaga. En paralelo, estas grabaciones fueron proporcionadas a las autoridades competentes, quienes las han incorporado a la documentación oficial del caso.
Oscar Lucero, vivió en carne propia el acto de vandalismo y se vio obligado a realizar una denuncia formal, en la que detalló que esta conducta violenta de Peñalo no es nueva, sino que forma parte de una serie de episodios de hostigamiento que, según explica, ha sufrido en su lugar de trabajo. En respuesta a la agresión y buscando protegerse de futuros ataques, Lucero ha solicitado ante las autoridades la imposición de una restricción que limite el acercamiento de su ex pareja, además de un botón antipánico para contrarrestar cualquier otra situación similar de agresión o intimidación.