En un emotivo acto cargado de historia y pertenencia, la Municipalidad de Trevelin y sus Parajes reconoció formalmente la trayectoria de Mervyn Evans, el hombre que hace 30 años transformó un sueño personal en un legado colectivo: el Molino Harinero Nant Fach.
Tres décadas custodiando la historia
El reconocimiento, entregado a través de la Secretaría de Turismo, pone en valor el trabajo artesanal y la pasión de Evans, quien ha dedicado gran parte de su vida a reconstruir y mantener encendida la llama de los pioneros galeses. El Molino Nant Fach no es solo una estructura; es un museo vivo que permite a los visitantes comprender el proceso del trigo y el trabajo que dio origen y nombre al "Pueblo del Molino".
La secretaria de Turismo, Cintia Figueroa, fue la encargada de destacar la magnitud de su labor: “El trabajo de Mervyn Evans trasciende lo personal: es un legado para todo el pueblo. Gracias a su esfuerzo y compromiso, el Molino se convirtió en un símbolo de nuestra identidad y en un motivo de orgullo para quienes vivimos y amamos Trevelin”.
Un faro para el turismo y la cultura
Desde su inauguración, Nant Fach se ha consolidado como un referente del patrimonio cultural local. Su valor reside en la creatividad y la perseverancia de su creador, quien logró amalgamar historia, cultura y turismo en un espacio que hoy es visita obligada para quienes llegan a la cordillera.
Más allá del atractivo visual, las autoridades destacaron que el Molino cumple un rol educativo fundamental, inspirando a las nuevas generaciones a valorar sus raíces, el esfuerzo del trabajo manual y la importancia de preservar la memoria histórica para proyectar el futuro de la comunidad.