La supervisora de escuelas, Mariela Hughes, explicó la complejidad de los hechos difundidos desde la Escuela 758: de los videos de fuego a casos de bullying.
“Han sucedido varios hechos preocupantes y se está trabajando en conjunto con el equipo directivo. Lo último fue la semana pasada, este pequeño fuego que iniciaron algunos estudiantes en un aula, obviamente que causó preocupación, en primera instancia no fue un incendio, fue unos papeles que prendieron y tiraron como en un entretecho, que tampoco llega a ser un entretecho del aula, digamos, y parecía muy preocupante, pero no, fue un fuego que iniciaron ahí y ellos mismos apagaron”.
La forma en que circuló la información: “cuando llegó la vicedirectora al aula no había nada, ya se identificó a los estudiantes que fueron y se está trabajando con las familias a ver qué tipo de sanción obviamente se les aplica”, ya que informaron ocurrió: “en ese ratito que sale un docente y entra el otro”.
Charlas con alumnos y docentes: “un paradigma de reflexión y de reparación más que nada, que los chicos se den cuenta que esos actos pueden ser peligrosos, tienen consecuencias. En ese marco trabaja el Ministerio de Educación, no existen las sanciones como antes, que los suspendías y todo eso, no, ya no existe más”.
Según informaron los directivos: “no había ni olor a humo, nada. Entonces, como que no se alcanzó a activar nada, pero bueno, sí esto de identificar, y sí, confesaron quienes habían sido. Pero se graban videos y se viralizan más rápido”.
No es la única complejidad de esa cursada: “el viernes a la tarde con la Directora, habían tenido reunión con todos los padres de turno tarde, y más específicamente con este curso, los padres estaban muy enojados por la viralización de esto, de una persona adulta, entiendo que fue la que lo viralizó, no sé si es mamá de la escuela o no, y estaban ahí, estaban requiriendo de la Directora, digamos, que haga la denuncia correspondiente”.
Sobre la difusión de los videos, explicó que “Si la escuela no puede (mostrar menores), ningún adulto debería”.
Otro de los puntos que se debate es el bullying: “hemos tenido varios casos este año. Sí sé que es un estudiante que no estaba yendo a la escuela y aparentemente ahora retornó. Y sé que fue afuera de la escuela, pero no sé desarrollarte, porque no alcancé a consultar cómo era la situación de él particularmente”.
La forma de trabajo de la institución fue defendida: “La escuela 758 es una escuela que contiene mucho. Yo creo que es una de las escuelas que contiene. Pero bueno, evidentemente hay cosas que por ahí se escapan”.
El trabajo en conjunto con los padres: “la corresponsabilidad, qué le corresponde a la familia y qué le corresponde a la escuela, ¿no? Y nosotros tratamos de abocarnos a lo que nos corresponde a nosotros, porque hay una parte que no podemos hacer nosotros y que tiene que ver con esto de los límites en la casa, viste, el control, qué hacen sus hijos, de las redes”.
Hughes llamó a la reflexión general: “Por eso a veces cuando dicen la escuela no hizo nada, la escuela hace mucho, lo que pasa que evidentemente no alcanza o la sociedad, esto de las redes es terrible, es muy difícil abordarlo y que dé resultados ya”.