Ricardo Javier Agustín Antimán, de 35 años, fue condenado tras admitir que violó en dos oportunidades la orden judicial que le prohibía acercarse al domicilio de su expareja. La resolución se dictó mediante un juicio abreviado, un procedimiento donde el acusado reconoce los hechos y acepta la condena.
Las desobediencias ocurrieron durante el mes de septiembre. La restricción de acercamiento, fijada por el Juzgado de Familia N° 1, establecía un límite no menor a 200 metros del domicilio de la víctima. El primer incumplimiento se registró la tarde del 20 de septiembre, cuando la policía lo detuvo en la puerta de la vivienda. El segundo episodio tuvo lugar el 25 de septiembre, cuando el imputado ingresó a la propiedad mientras la mujer no se encontraba, situación que fue alertada por una testigo que dio aviso a la policía y lo encontraron en el lugar.
La procuradora de fiscalía Cecilia Bagnato y la funcionaria Gabriela Balbuena acordaron con la defensa una condena en prisión efectiva. El juez penal interviniente ratificó el acuerdo tras corroborar la validez de las pruebas y la aceptación voluntaria del imputado.
Asimismo, ante la situación de salud del imputado, el magistrado indicó que se tendrá en cuenta su necesidad de tratamiento médico para definir la localización final donde cumplirá la sanción, contemplando posibles derivaciones a centros asistenciales o de rehabilitación.
En los próximos días se llevará a cabo una nueva audiencia de ejecución penal para revocar formalmente su libertad condicional y unificar lo que resta cumplir de la condena anterior con esta nueva sanción.